El Fósforo en la planta y el suelo

La esencialidad del fósforo para las plantas se remonta en 1834 por J. B. Boussingault. Para 1840 Liebig deduce la necesidad del fósforo, basándose en numerosos análisis de suelos y plantas, por sus experimentos estableció que los fosfatos son necesarios para la formación de semillas.

El fósforo se encuentra en toda la planta en una concentración variable según el tejido que se analice, ronda de 0.01-1% en base a materia seca. Las plantas absorben la forma H2PO4 y en menor cantidad la forma HPO4.

El fósforo dentro de la planta se encuentra formando numerosos compuestos orgánicos, fosfolípidos, fosfoprotidos y fosfoglúcidos, de este último se destaca la fitina que es la sal de un alcohol cíclico llamado inositol. La fitina contiene un 22% de fósforo y constituye una gran fuente de reserva en granos, tuberculos y rizomas.

El fósforo es importante para una correcta floración

Dentro de las funciones del fósforo se encuentran la formación de los glúcidos, la biosíntesis de los lípidos, la síntesis de la clorofila y compuestos carotenoides.

Los síntomas característicos de una deficiencia de fósforo están ligados a un desarrollo débil en la planta y la deficiencia puede mostrarse en hojas viejas con una coloración pardo rojiza y escaso desarrollo radicular. Las alteraciones por exceso de fósforo aunque no es tan fácil de observar, puede reflejarse en clorosis de hierro debido a la precitación por los fosfatos.

En el suelo, este elemento procede sólo de la descomposición de la roca madre durante el proceso de la meteorización, y representa alrededor del 0.1% de la corteza terrestre. El contenido de fósforo es alrededor del 0.03-0.08% en rocas sedimentarias y en las rocas volcánicas del 0.1-0.3%, la fuente principal del fósforo en el suelo son los minerales primarios de apatita, el intemperismo de estos minerales suministra iones fosfato a la solución del suelo, luego las bacterias, hongos y plantas incorporan estos iones fosfato a su biomasa, así comienza la ruta biológica del fósforo.

El fósforo en el suelo toma dos grandes rutas de almacenamiento, la ruta inorgánica y la orgánica. La inorgánica principalmente se clasifica en dos grupos, la primera en depósitos de fosfatos de calcio y la segunda en fosfatos de hierro y aluminio, agronómicamente la primera es de mayor importancia. El fósforo orgánico se encuentra bajo tres formas en el suelo, fosfolípidos, ácidos nucleicos y fitinas.

De todo lo expuesto se deduce que la mayor parte del fósforo presente en el suelo no se encuentra disponible para las plantas debido a su gran insolubilidad, así que es necesario mantener una adecuada concentración de fosforo en el suelo para que la planta crezca adecuadamente.

Aunque en los análisis de fertilidad la concentración de fósforo como ideal puede variar de 20-30 ppm ó de 70-100 kg/ha este fósforo realmente no está disponible, pues los análisis de extracto de pasta saturada demuestran que un suelo incluso fertilizado la concentración de fosfatos no sobre pasa 10 ppm de H2PO4 soluble.

El fósforo como el resto de nutrientes es sensible al pH, así la mayor disponibilidad será en pH ácido de 6.5

En el mercado de los fertilizantes existen varios productos en base a fósforo, desde las más insolubles: rocas fosfóricas y superfosfato de calcio simple hasta las solubles como lo son el ácido fosfórico, fosfato monoamónico, fosfato monopotásico incluso formulaciones de especialidad NPK que hacen al fosforo más disponible para las plantas.

Fertilizante granulado fosforado aplicado al fondo de la cama para impulsar desarrollo radicular

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